El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, alertó sobre las graves consecuencias económicas y sociales del bloqueo en el estrecho de Ormuz, advirtiendo que el impacto será prolongado y afectará a millones de personas en todo el mundo.
Durante una declaración ante la prensa, Guterres expresó su preocupación por las restricciones a la navegación en esta vía clave para el comercio global. “El dolor se sentirá durante mucho tiempo… con pérdida de empleos, mayor pobreza y más hambre”, afirmó.
El líder de Naciones Unidas explicó que la interrupción del tránsito marítimo en la zona está afectando el suministro de petróleo, gas, fertilizantes y otros productos esenciales, lo que a su vez golpea los mercados de energía, alimentos y transporte, generando efectos en cadena en la economía mundial.
Guterres planteó tres posibles escenarios si la situación persiste. Incluso en el más optimista, advirtió que la recuperación de las cadenas de suministro tomaría meses, con un crecimiento económico global más lento y un aumento de la inflación.
En escenarios más críticos, señaló que el crecimiento mundial podría caer significativamente, mientras que millones de personas podrían caer en la pobreza y enfrentar hambrunas extremas, especialmente en los países más vulnerables.
“El mundo, que aún se recupera de la pandemia y otros conflictos, sufrirá mayores dificultades económicas”, indicó, al tiempo que subrayó que los países en desarrollo serían los más afectados por la crisis.
Ante este panorama, el secretario general hizo un llamado urgente a restablecer la libre navegación en el estrecho de Ormuz. “Abran el estrecho, dejen pasar a todos los barcos, dejen que la economía mundial respire de nuevo”, exhortó.
Guterres también instó a las partes involucradas a evitar acciones que agraven el conflicto y a trabajar hacia una solución pacífica y duradera que permita estabilizar la región y reducir el impacto global.
